Hoy no hablaré de baloncesto, dejamos a un lado el mundo de la canasta y nos adentramos en el nuevo disco de Interpol, "This Mirror Weighs a Ton", el
Hoy no hablaré de baloncesto, dejamos a un lado el mundo de la canasta y nos adentramos en el nuevo disco de Interpol, “This Mirror Weighs a Ton“, el cual supone mi reconciliación con la banda tras el decepcionante “The Other Side of Make-Believe” (2022).
Los neoyorkinos vuelven 4 años después, fieles a la cita a dejarnos una nueva obra musical, 12 temas y 53 minutos, y supone su debut con Partisan Records /Virgin Records.
En disco fue grabado en New York, Manhattan, contando con la presencia de Andrew Wyatt en la producción, además cuenta con la incorporación oficial de Brad Trux en el bajo.
Es el octavo disco de la banda tras en su aclamado debut en 2002, Turn On The Brights Lights.
He de reconocer que aún siendo una de mis bandas favoritas de este siglo, sus dos últimos trabajos me decepcionaron un poco, Marauder no tanto pero The Other Side of Make-Believe lo encontré plano y un poco flojo para el nivel de la banda, por lo que las expectativas no eran muy altas.
Y tengo que decir, expectativas a un lado, que me está gustando bastante este nuevo trabajo, he encontrado a una banda que sale de su zona de confort y aún manteniendo esa energía y melancolía de trabajos anteriores incorporan sonidos más introspectivos incorporando arreglos de cuerdas, instrumentos de viento y sintetizadores, cobrando gran importancia la figura del guitarrista, Daniel, quien en este trabajo cobra una gran importancia en este aspecto.
Teclados que ya habían ido incorporando en el trabajo anterior en una de las mejores canciones discos del álbum, la aclamada Toni, por cierto, mi favorita y de largo del álbum.
Vamos con el álbum, y esas 12 canciones en las que he estado atrapado toda la semana.
This Mirror Weighs a Ton, es el tema que abre el disco, y la cual también da nombre al disco.
Qué manera de abrir un álbum, una preciosidad, una canción que musicalmente me lleva a Destroyer y a The National.
Empieza lenta y con luz tenue, casi a oscuras, hasta ir creciendo progresivamente y donde ese cielo gris logra convertirse en una especie de arcoiris, sin llegar a ser luz, un tema, que como muchos en el disco es como si nos pidieran una segunda parte, al menos para mí se me hacen cortos, aunque este tema con 5.15 por minutaje sea de las más largas.
Es la segunda más extensa, tras Bird & The Serpenter, 5.49.
Un tema que nos habla de la autorreflexión, madurez y dificultad de enfrentarse a la propia realidad y al paso del tiempo.
Según declaraciones de la banda, el tema refleja una mirada honesta pero sombría sobre la identidad personal, la percepción y cómo evaluamos nuestro propio recorrido vital.
Con el segundo tema “See Out Loud“, ya volvemos a encontrarnos con esos Interpol de siempre.
Daniel aparca los teclados y vuelve a deleitarnos con esos riffs de guitarra tan característicos de la banda, sobre todo en sus primeros álbumes y con los que más de uno nos enganchamos a Interpol.
Canción con ritmo, energía y en la que Daniel además aporta su parte vocal a una parte de la canción.
Este tema nos habla sobre la búsqueda de la libertad individual, la euforia nocturna y jovial así como la conexión sensorial en medio del desenfreno de una noche loca de vicios nocturnos.
El final, desde el minuto hasta que se apagan las luces de la canción, es realmente precioso. Se trata de otro los temas más largos del álbum, 4.59 minutos.
Estos dos temas singles que adelantaron al lanzamiento del disco, el cual tuvo lugar el pasado 28 de agosto.
Fueron lanzados conjuntamente el 9 de junio.
Por lo visto, This Mirror Weighs a Ton fue el single favorito de una gran mayoría de gente, por su novedad, ya que See Out Loud les sonó a más de lo mismo, un tema clásico y poco arriesgado.
“Iron City” fue el tercer single adelantado, se trata de diálogo imaginario entre un narrador humano y una inteligencia artificial que gobierna el futuro.
Y que va más en la línea del tema que abre el disco y que le da nombre al mismo..
Se centran en la atmósfera sintética de los años 80, aportando texturas densas y un clima de ciencia ficción, buscando transmitir melancolía e introspección, ideal para paseos nocturnos urbanos.
Por cierto, éste fue el nombre que escogieron para ofrecer un concierto secreto para un público muy reducido en Madrid antes de su participación en el Mad Cool.
Estos serían los tres singles adelantados, ahora entramos en el resto de canciones.
“Wounded Soldier“, es una canción elegante y sofisticada, con un toque también nocturno, y en la que a pesar de la presencia de la guitarra de Daniel los teclados vuelven a tener su protagonismo con una ligera influencia del dub electrónico.
Su temática es tan dura como real, inspirándose en “la imagen lúgubre y repetitiva de la guerra en Ucrania”.
Nos habla de como se han llegado a normalizar las guerras, de la aceptación de la muerte y de este espiral de locura que estamos viviendo en los últimos años.
Quizás sea una de la canciones más duras y emocionales del disco, así como de las más arriesgadas.
Le sigue “Wings of Wire“, volvemos a esos Interpol más reconocibles otra vez, las guitarras vuelven a tener protagonismo, canción más directa y enérgica que nos llevan a los Interpol de TOTBL y Antics.
No quieren olvidar el pasado, lo que les hizo llegar hasta aquí, y vuelven al Postpunk, en otro alarde de guitarreo y melodía.
“Even The Actor” es un medio tiempo, un tema que nos habla de alienación, miedo y la percepción de estar viviendo “ante el fin del mundo”.
Y como unos optan por rebelarse, unos pocos, mientras que otros, la gran mayoría aceptan las cosas como tal, fingiendo que no pasa nada, y esperan sin más que llegue ya el fin del mundo a una sociedad en total decadencia, social, política y económica.
Tema elegante sofisticado, con un bonito final orquestado-instrumental, un remanso de paz, personalmente ese final es de mis partes favoritas del álbum.
“So Rides the Reindeer” es otro tema tranquilo, donde la guitarra acústica coge un papel predominante, elegante y sofisticado, con ruiditos agradables que se te van metiendo en la cabeza y te llevan a experimentar emociones y sensaciones.
Uno de los temas más experimentales del álbum y que quizás suena más diferentes.
Habla de la pérdida de la inocencia, el paso del tiempo y la desilusión.
“Darling Thoughts” nos devuelve otra vez a esos Interpol de sus inicios, Antics, las guitarras vuelven a ser clave, encontrándonos a un Banks más sombrío y oscuro.
Nos habla de una intensa y profunda rabia y la necesidad urgente de tomar el control de la propia identidad.
“Wake Up” es sin duda alguna de mis canciones favoritas del nuevo álbum, muestra a unos Interpol felices, si, han escucha bien, felices, con un toque a Two Door Cinema Club.
Es una canción con un rimo bailable, y choca con esa voz oscura y sombría de Paul, resulta muy curioso, pero engancha rápido y es alegre, aunque sin abandonar esa oscuridad marca de la casa.
“Enemy” es realmente preciosa, ese piano inicial es precioso, además es un tema especial, ya que cuenta en las voces con la colaboración de Juliet Seger, diseñadora y esposa actual de Paul Banks desde 2022, siendo padres a finales de ese mismo año.
Nos encontramos con más orquestaciones, y ese piano constante y triste que acompaña todo el tema, estamos ante una de las joyas de la corona sin duda del disco.
El tema habla sobre los luchas y demonios internos, las relaciones sentimentales destructivas y toxicidad así como de la codependencia emocional, así como de la toxicidad.
“Bird and the Serpent” es la canción más extensa del álbum y sin duda mi favorita de este gran trabajo.
Creo sinceramente que es de las mejores canciones que han hecho en los últimos 15 años, colándose así a bote pronto en mi top 20 y subiendo.
Ese inicio a “Lights” del homónimo eriza la piel, vuelven esos interpol oscuros y profundos del disco homónimo, tan infravalorado.
Es hipnótico, oscuro, penetrante y adictivo, profundo con un final atmosférico realmente brutal. con esa guitarra tan Daniel, que nos conecta con el TOTBL.
También me lleva por momentos a “Sucess” también del homónimo.
El tema habla de una relación de pareja en un momento de alta tensión, afectada por presiones del mundo exterior.
La metáfora del pájaro y la serpiente representa el contraste fundamental entre la libertad y el control.
“Sudden” es la canción que cierra el álbum, y es también una de las favoritas del disco.
Ni que decir que recuerda, al menos a mí, mucho a “Asleep” de The Smiths.
Ufff, que bonita forma de cerrar un disco, y creo que combina muy bien con el inicio del tema que lo abre, de hecho esta palabra aparece a lo largo de él.
Se trata de una balada íntima y profunda también en la línea de Enemy, vuelve a tomar mucho protagonismo el piano, la oscuridad, la densidad, experimentación, melancolía y minimalismo.
También veo esos ecos al Ken de Destroyer, un álbum que me fascina, por lo que estos temas son realmente fáciles de que me entren.
Nos cuenta sobre la aceptación inevitable del cambio, el paso del tiempo y el fin de una etapa, abordando la madurez con un tono profundamente reflexivo y melancólico, que es el momento en el que actualmente se encuentra la banda.
Octavo álbum, 24 años de su debut, madurez, sabiduría, romper con el pasado, aunque sigan ahí latiendo los latidos postpunkers del pasado.
Cambio en la formación, vuelta al estudio todos juntos y con un nuevo productor y sello.
Paul que se casa y es padre…
Es un disco sorprendente, ambicioso, y donde curiosamente, siendo mucho yo del postpunk, me quedo con esos nuevos temas, experimentales, donde aparecen pianos, flautas y otros instrumentos varios.
Les sienta bien la verdad este nuevo traje, y es que a veces viene bien y resulta necesario abrir nuevos horizontes, aunque ello no signifique romper con el pasado, se llama evolución, y forma parte de la vida, y ellos está claro que lo han logrado, no lo dudaba.
Yo me he vuelto a reconectar con ellos después de unos cuantos años, sabía que volvería a hacerlo pero la verdad es que este disco ha superado totalmente mis expectativas, y ya vuelvo a ser nuevamente un Interpolero más, si es que alguna vez dejé de serlo.

¡Hola! Soy Roberto González Rico. Psicólogo Organizacional, Profesional de RRHH, Psicología Deportiva y Coaching. Redactor Deportivo, especializado en 🏀 baloncesto.



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